Caso práctico

Tecnología de depuración en dos etapas

Tecnología de depuración en dos etapas

Para el tratamiento de aguas con alto contenido salino y emulsiones oleosas

Las aguas residuales del lavado de vehículos suelen contener aceites y emulsiones oleosas, así como sólidos en suspensión (arena, barro), que aparecen también como sales disueltas. Para la contaminación oleosa aplicamos el método convencional de coagulación-floculación y las sales disueltas se eliminaron mediante filtración por membrana en una segunda etapa.

Origen y características del agua residual

En las instalaciones se limpian los vagones ferroviarios por dentro y por fuera. La limpieza interior consiste básicamente en recoger residuos y no genera aguas residuales. El lavado exterior se realiza en principio sin productos químicos; los detergentes solo se emplean en casos excepcionales. La hidrolimpiadora consume unos 400–800 litros de agua por vagón. El entorno de las vías de lavado, construidas al efecto, está pavimentado, el agua se conduce por un canal cerrado y los contaminantes gruesos se retiran en un filtro con una luz de 1,5 mm. El agua de lluvia se evacúa por el mismo sistema.

ParámetroValor
pH5,5–8
DQO500–5000 mg/dm³
Extracto por disolvente (aceites, grasas)20–50 mg/dm³
Sólidos en suspensión300–1000 mg/dm³
Nitrógeno total150–200 mg/dm³

Tabla 1: Principales contaminantes y sus valores característicos

El agua depurada se vierte a la red de saneamiento y su calidad debía cumplir los valores límite del anexo 4 del Decreto ministerial húngaro 28/2004 (XII. 25.) KvVM, así como los requisitos fijados en la declaración del receptor.

ParámetroValor límite
pH6,5–10
DQO1000 mg/dm³
DBO₅500 mg/dm³
Extracto por disolvente50 mg/dm³
nitrógeno total150 mg/dm³
aceites minerales10 mg/dm³
materia sedimentable en 10 minutos150 mg/dm³
sólidos disueltos totales2500 mg/dm³

Tabla 2: Valores límite de los contaminantes relevantes

La tecnología de depuración

Los controles de laboratorio y los ensayos de tratabilidad mostraron que el tratamiento químico destinado a eliminar los contaminantes oleosos no basta por sí solo para mantener el nitrógeno total —y, en consecuencia, el contenido salino— dentro de los valores límite. Por ello diseñamos el siguiente tratamiento en dos etapas:

  1. Etapa I: eliminación de los sólidos en suspensión y los contaminantes oleosos mediante tratamiento químico;
  2. Etapa II: eliminación de las sales disueltas mediante filtración por membrana.

Para garantizar un funcionamiento continuo y seguro se construyó una unidad automática de operación continua con una capacidad de Q = 2 m³/h. El agua a tratar —el agua de lavado y la de lluvia— fluye a una arqueta enterrada. En la impulsión de la bomba de alimentación allí instalada se integraron sondas de conductividad y turbidez: si los valores medidos son inferiores a los umbrales preestablecidos, la bomba envía el agua directamente a la red mediante el accionamiento automático de las válvulas correspondientes.

Con valores medidos más altos, el agua se dirige a la línea de tratamiento. Allí se dosifica primero un reactivo de coagulación-floculación en un reactor con agitador: los contaminantes oleosos y de otro tipo, junto con los sólidos en suspensión, quedan fijados en la superficie del precipitado formado y pasan a la fase de lodo. En los reactores es posible también la dosificación de ácido/base controlada por sonda de pH, si es necesario. Las fases de lodo y agua se separan por sedimentación y el lodo se deshidrata en un filtro prensa de cámaras plásticas.

Hay dos opciones para evacuar el agua depurada:

  • si el contenido salino medido por conductividad es inferior al valor preestablecido (equivalente a 2500 mg/l), el agua fluye a través del depósito de agua limpia hacia la red;
  • si la conductividad es mayor, el agua pasa a la etapa II de tratamiento, el filtro de membrana.

Diagrama de flujo del proceso

Diagrama de flujo de la tecnología de depuración en dos etapas
Haga clic en el diagrama para verlo a tamaño completo. Las etiquetas del plano técnico están en húngaro.

Mediante el filtro de membrana (RO, ósmosis inversa) se reduce la concentración de sales disueltas en el lado del permeado, ya que las sales se concentran en el rechazo que sale de la membrana. Este debe entregarse a una empresa debidamente autorizada para su tratamiento y eliminación; el permeado puede verterse a la red de saneamiento.

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