Tecnologías de deshidratación de lodos
En prácticamente todas las tecnologías de depuración se genera un residuo sólido o materia prima secundaria que contiene el contaminante original y, por ello, requiere un tratamiento posterior: eliminación, valorización, etc.
Puede afirmarse con seguridad que, sea cual sea el destino posterior de estos materiales —a los que solemos llamar lodos—, su contenido en agua debe reducirse, aunque solo sea para disminuir los costes de transporte. Eso es precisamente lo que hacen las llamadas operaciones de deshidratación de lodos, cuyo objetivo es reducir el contenido de agua y, con él, la masa. Hoy son casi exclusivamente operaciones mecánicas; los equipos de deshidratación más extendidos son el filtro banda, el filtro prensa de cámaras plásticas, la centrífuga y la prensa de tornillo.
Los filtros banda se han extendido ampliamente en las depuradoras municipales. El funcionamiento continuo y la capacidad relativamente alta han hecho de estas máquinas la opción casi exclusiva, pese a que su consumo de agua de lavado es elevado y a que, por lo complejo del guiado de las bandas, requieren prácticamente supervisión continua del operador.
La centrífuga se ha ido introduciendo en este ámbito; el motivo son sus elevados costes de inversión y mantenimiento, compensados por un mayor contenido en materia seca y una gran capacidad.
En los lodos principalmente industriales, en los que aumentar el contenido en materia seca —es decir, reducir la masa— resulta especialmente importante por su eliminación como residuo peligroso, se ha extendido el uso de filtros prensa de cámaras plásticas. Es el caso, por ejemplo, de los lodos galvánicos, de pinturas y de la industria de la máquina. Para los lodos que suelen contener hidróxidos metálicos, el filtro prensa de cámaras plásticas alcanza el mayor contenido en materia seca, hasta un 35–40 %. No obstante, el equipo funciona por lotes y su capacidad está limitada por el volumen de las cámaras.
Un desarrollo reciente es la prensa de tornillo para lodos, que en el mercado municipal puede sustituir básicamente a los filtros banda y, cuando la capacidad requerida es menor, también a las centrífugas. Su operación es sencilla, no genera carga sonora y sus costes de mantenimiento también son bajos.
Comparación simplificada de los equipos de deshidratación
| Característica | Prensa de tornillo | Centrífuga | Filtro banda | Filtro prensa de cámaras plásticas |
| eficiencia de deshidratación | igual que la centrífuga | igual que la prensa de tornillo | un 4–6 % menor que la prensa de tornillo | alta |
| velocidad de giro | 0,8–1,4 r.p.m. | 2.800–3.500 r.p.m. | no aplicable | no aplicable |
| nivel de ruido | bajo | alta | bajo | solo el de la bomba de lodos |
| coste de piezas de desgaste | bajo | alto (desgaste de tambor y tornillo) | alto (desgaste de banda) | bajo |
| vida útil | 15–20 años | 10–15 años | 10–15 años | 15–20 años |
| calidad del filtrado | media | depende del ajuste del disco | media | sin sólidos en suspensión |
| consumo de polímero | media | media | bueno | bueno |
| necesidad de agua de enjuague | mínima | en cada arranque y parada | continuamente alta | ninguna |
| alcance del régimen de funcionamiento | inmediato | requiere tiempo | requiere tiempo | inmediato |
| necesidad de mantenimiento diario | escasa | en cada arranque y parada | necesidad constante de limpieza de la banda | escasa |
De la breve descripción y la comparación anteriores se desprende que no existe «el mejor» procedimiento. Existe el óptimo para cada tarea concreta, pero debe seleccionarse mediante un proceso de diseño detallado.